La gramática italiana asusta sobre el papel. En realidad, para un hispanohablante, es una de las más accesibles entre las lenguas romances: la estructura de las frases se parece a la del español, el vocabulario comparte numerosas raíces latinas y las reglas básicas se aplican con una regularidad tranquilizadora.

He aquí las 20 reglas imprescindibles para construir frases correctas, entender a los italianos y progresar tanto en la expresión oral como en la escrita.

1. El italiano es una lengua con género gramatical

Cada sustantivo en italiano es masculino o femenino. No existe el neutro. Esta regla se aplica a todos los sustantivos, incluidos los objetos y los conceptos abstractos. El género determina la forma del artículo, del adjetivo y del pronombre que acompañan al sustantivo.

La regla general: un sustantivo que termina en -o es masculino, y uno que termina en -a es femenino. Esta regla se aplica en la gran mayoría de los casos, pero existen excepciones. Il problema (el problema) es masculino a pesar de su -a final. La mano (la mano) es femenino a pesar de su -o final. Hay que memorizarlos caso por caso.

2. Los artículos determinados varían según el género, el número y la letra inicial

Es una de las primeras reglas que hay que dominar. Los artículos determinados italianos son más numerosos que en español, ya que su forma depende no solo del género y el número, sino también de la consonante o la vocal con la que empieza la palabra siguiente.

Ejemplos: il libro (el libro), lo studente (el estudiante), l’amico (el amigo), gli studenti (los estudiantes), la scuola (la escuela), le scuole (las escuelas).

3. Los adjetivos concuerdan con el sustantivo en género y número

En italiano, el adjetivo concuerda siempre con el sustantivo al que califica. Esto afecta al género (masculino/femenino) y al número (singular/plural). Esta regla se aplica sin excepción, de forma muy similar al español.

Como regla general, el adjetivo se coloca después del sustantivo en italiano. Es poco frecuente colocarlo antes, salvo por efecto estilístico o con ciertos adjetivos muy comunes como bello, brutto, buono, grande, piccolo.

4. Los pronombres sujeto se omiten generalmente

Esta es una de las diferencias más visibles respecto al español estándar formal. En italiano, los pronombres sujeto io, tu, lui, lei, noi, voi, loro se omiten con mucha frecuencia en la frase, ya que la terminación del verbo indica la persona y el número. No se dice io parlo (yo hablo) sino simplemente parlo.

Los pronombres sujeto solo se utilizan para enfatizar la persona, crear un contraste o eliminar una ambigüedad:

5. El plural de los sustantivos sigue reglas regulares

Los sustantivos masculinos en -o forman el plural en -i. Los sustantivos femeninos en -a forman el plural en -e. Los sustantivos de ambos géneros en -e forman el plural en -i. Estas tres reglas cubren la gran mayoría de los sustantivos italianos.

Algunos plurales irregulares que hay que memorizar: l’uomo → gli uomini (el hombre → los hombres), il braccio → le braccia (el brazo → los brazos), l’uovo → le uova (el huevo → los huevos). Estas formas heredadas del latín no siguen las reglas estándar.

6. Los tres grupos de verbos y su conjugación

Los verbos italianos se dividen en tres grupos según su terminación en infinitivo: los verbos en -are (primer grupo), en -ere (segundo grupo) y en -ire (tercer grupo). Cada grupo tiene sus propias terminaciones de conjugación, pero la lógica es la misma: se elimina la terminación del infinitivo y se añaden las desinencias según la persona.

Atención: algunos verbos del tercer grupo intercalan el sufijo -isc- entre el radical y la terminación en las tres personas del singular y en la tercera persona del plural. Es el caso de capire (entender): capisco, capisci, capisce, capiamo, capite, capiscono.

7. Los dos auxiliares: essere y avere

Los tiempos compuestos en italiano se forman con el auxiliar essere (ser/estar) o avere (haber/tener) seguido del participio pasado. La elección del auxiliar es una regla esencial que los hispanohablantes deben memorizar, ya que difiere del español en numerosos casos.

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Avere se utiliza con la mayoría de los verbos transitivos (que tienen un complemento directo): ho mangiato la pizza (he comido la pizza), ho visto un film (he visto una película).

Essere se utiliza con los verbos de movimiento y de cambio de estado, así como con todos los verbos pronominales: sono andato a Roma (he ido a Roma), mi sono alzato (me he levantado), è arrivata tardi (ha llegado tarde).

Con essere, el participio pasado concuerda con el sujeto en género y número: sono andato (masculino), sono andata (femenino), siamo andati (masculino plural), siamo andate (femenino plural).

8. El passato prossimo y el passato remoto: cuándo usarlos

El italiano dispone de dos tiempos del pasado para las acciones acabadas: el passato prossimo (equivalente al pretérito perfecto compuesto) y el passato remoto (equivalente al pretérito indefinido). Su uso varía según las regiones y el registro.

En el norte de Italia y en el habla oral moderna, el passato prossimo se usa para todas las acciones pasadas, incluso las lejanas: Napoleone è morto nel 1821 (Napoleón murió en 1821). En el sur de Italia, el passato remoto sigue siendo muy vivo en la lengua oral. En la escritura literaria e histórica, el passato remoto se impone en todo el país.

9. El imperfecto: descripción y acción en curso en el pasado

El imperfecto (imperfetto) describe una situación pasada duradera, un hábito repetido o una acción en curso en el momento de otro acontecimiento. Su conjugación es muy regular, incluso para verbos irregulares en presente.

10. El futuro simple y su uso particular

El futuro simple (futuro semplice) se usa para acciones venideras, pero también para expresar una probabilidad o una suposición sobre el presente. Este valor de probabilidad es muy similar al del español y no debería sorprender a los hispanohablantes.

Atención a las frases hipotéticas con se (si): donde el español puede usar el presente en la subordinada, el italiano usa el futuro. Se non troverò la casa, ti chiamerò. (Si no encuentro la casa, te llamaré.) Esta regla es sistemática en italiano.

11. Las cuatro formas de «usted/vosotros»

El italiano distingue cuatro formas diferentes para dirigirse a un interlocutor, según la formalidad y el número:

12. Las preposiciones articuladas

En italiano, ciertas preposiciones se contraen con el artículo determinado para formar una sola forma. Esta contracción es obligatoria: no se puede decir a il, sino al. Las preposiciones afectadas son a, di, da, in, su, con, per.

13. El subjuntivo presente después de «che»

El subjuntivo (congiuntivo) está mucho más vivo en italiano que en español moderno. Es obligatorio en las proposiciones subordinadas introducidas por che tras verbos que expresan una opinión, una duda, un deseo o una emoción. Esta regla se aplica sistemáticamente tanto en la lengua oral como en la escrita.

14. La concordancia de tiempos con el subjuntivo

Cuando la proposición principal está en presente, la subordinada se pone en subjuntivo presente. Cuando la proposición principal está en pasado, la subordinada se pone en subjuntivo imperfecto. Esta concordancia es estricta y sistemática.

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15. Las frases hipotéticas con «se»

Las frases condicionales en italiano siguen estructuras precisas según el grado de realidad o probabilidad. Existen tres tipos de construcciones:

16. El gerundio para expresar una acción simultánea

El gerundio (gerundio) se usa para describir una acción que se desarrolla al mismo tiempo que otra. Su formación es sencilla: se elimina la terminación del infinitivo y se añade -ando para los verbos en -are y -endo para los verbos en -ere y -ire.

También se usa con stare para formar el progresivo, equivalente al presente continuo del español: sto mangiando (estoy comiendo), stava parlando (estaba hablando).

17. El superlativo absoluto y relativo

El superlativo absoluto en italiano se forma añadiendo el sufijo -issimo/-issima/-issimi/-issime al adjetivo: bello → bellissimo (muy bonito), buono → buonissimo (muy bueno). También se pueden usar los adverbios molto, assai, tanto delante del adjetivo: molto bello.

El superlativo relativo sigue esta regla importante: si el artículo determinado ya se ha utilizado en la frase, no se repite ante più o meno: È il calciatore meno forte della squadra. (Es el jugador menos fuerte del equipo.) Y no: È il calciatore il meno forte.

18. Los pronombres complemento y su posición en la frase

En italiano, los pronombres complemento directo e indirecto se colocan generalmente antes del verbo conjugado. Sin embargo, con el infinitivo y el imperativo, el pronombre se coloca después del verbo y se une a él.

19. La negación con «non»

La negación en italiano se forma simplemente colocando non antes del verbo. No existe el equivalente del no… doble del español: una sola partícula basta. Con los pronombres complemento, non se coloca antes del pronombre: non lo vedo (no lo veo).

Atención a una particularidad importante: en italiano, la doble negación es correcta e incluso obligatoria en ciertos casos. Non viene nessuno. (No viene nadie.) Non ho visto niente. (No he visto nada.) La regla es similar al español: non + negativo es la norma.

20. La concordancia del participio pasado con el auxiliar essere

Cuando un verbo se conjuga con el auxiliar essere en los tiempos compuestos, el participio pasado concuerda obligatoriamente con el sujeto en género y número. Es una regla que los hispanohablantes deben interiorizar, ya que en español el participio es invariable en los tiempos compuestos.

Esta regla se aplica también a los verbos pronominales: Marco si è alzato (Marco se ha levantado) pero Giulia si è alzata (Giulia se ha levantado). La concordancia es visible en la escritura y audible en la lengua oral en numerosos casos: dominar esta regla marca de inmediato la diferencia entre un nivel principiante y un nivel intermedio en italiano.